Maratón Popular de Madrid MAPOMA 2009

Publicado: 27 abril, 2009 en Pruebas
Etiquetas:, , , , , ,

Maratón homologada (distintivo Silver Race IAAF); 42km 195m; zapatillas Mizuno Wave Precision 8; Clasificación oficialTrack GPS (.gpx); Archivo Google Earth (.kml); Fotos personales (Marijose) 

Fotos y vídeos en otros blogs: blog de Commedia, videomontaje de Calmolin, fotos de acorrer.es, vídeos de cienmilbalas.blogspot.com, vídeo de Telemadrid, fotos de la llegada en www.forofosdelrunning.com.

fotoblog1

Recordatorio: tachar una de las cosas que había en mi lista de “cosas que hay que hacer al menos una vez en la vida”. Por supuesto que quedan muchas más, y que probablemente haga más maratones (al menos eso espero) pero, por lo pronto, ésta ya la he cumplido, y sin duda la emoción de mi primera maratón se quedará en mi memoria como la de la más especial.

Afrontaba este MAPOMA 2009 con muchos nervios. En estos días, y sobre todo la noche de antes, han pasado por mi cabeza los kilómetros y kilómetros de entreno, los interminables rodajes largos, las pesadísimas series, las horas y horas en soledad perdido en el campo intentando acostumbrar mis piernas y mi corazón a algo que hace menos de dos años me parecía prácticamente inalcanzable. Y la gran pregunta “¿Seré capaz?”.

En el momento en que sonó el pistoletazo de salida todo eso quedó atrás. Por una vez, salía bien colocado, a menos de 100 m de la línea de salida. Entre eso y el escrupuloso respeto entre los corredores, todo fue fluido desde el principio: no me llevé ningún empujón, nadie se me cruzó delante, y apenas tuve que adelantar a nadie. Y sólo tardé 45” en pasar por debajo del arco de salida, así que por una vez mi tiempo oficial y mi tiempo real son bastante parecidos.

Mi primera intención era seguir al globo de los 3h 30′ pero, primero, había demasiados corredores con la misma intención que iban demasiado pegados a los globos (con lo que éstos causaban unos tapones y unas aglomeraciones considerables) y, segundo, desde el principio vi que mis piernas iban bastante bien y que ese ritmo era un poco conservador. Así que, por lo uno o por lo otro, decidí obedecer a mi organismo y correr a un ritmo ligeramente más rápido.

Pronto el globo se quedó atrás. La lluvia, que había hecho acto de presencia en la misma salida, empezó a arreciar y el suelo se empezó a poner muy resbaladizo, pero mi GPS seguía mostrando una precisión en el ritmo casí matemática, 4′ 40” el km con variaciones de apenas un par de segundos entre kilómetro y kilómetro.

Poco después de acabar la primera larga subida, de aproximadamente 7 kms, del tramo de la Castellana-Plaza de Castilla la lluvia paró, y el sol en momentos hizo tímido acto de presencia. Los siguientes kilómetros alternaban los tramos de llano con ligeras bajadas, así que no fue difícil mantener el mismo ritmo que llevaba, incluso un par de segundos más rápido. Conforme descendíamos hacia el centro más populoso de Madrid iba de verdad disfrutando de la carrera: veía que los kilómetros iban pasando, pero aún no tanto como para empezar a sufrir, el ritmo (después de curtirme en carreras más cortas y más rápidas) me parecía cómodo, apenas había cuestas dignas de mención y, lo mejor, el público empezaba a concentrarse más y más conforme avanzábamos.

Para cuando llegábamos a Hortaleza la concentración de gente era notable. Algunos vecinos tenían abiertas sus ventanas o sus coches y sus equipos de música retumbaban por toda la calle (creo que escuche “carros de fuego” al menos tres veces…). Y en Gran Vía, Callao, Sol, Calle Mayor y Palacio Real la sensación era espectacular, hasta costaba no cometer el error de acelerar, llevado por los ánimos que te producía la gente, aplaudiedo y coreando.

Pasado el centro más popular se encontraba la media maratón, en la C/Ferraz. Poco después se acababa “lo bueno” y empezaba eso por lo que el MAPOMA se ha hecho fama de maratón rompepiernas (habría que decir mejor “rompecorazones”…). Primero se enfila una larga bajada por el Parque del Oeste, y después se entra en la Casa de Campo y empieza lo peor. Los edificios y la gente desaparecen casi por completo, y, lo que es peor, se acaba la cuesta abajo. El circuito interior de la Casa de Campo se compone de tramos de llano y ligeras subidas que se hacen interminables. Ya van 25 kms en las piernas y las crónicas avisan: aquí aparece el muro.

El muro… Ese mito temible que todo corredor teme encontrarse alguna vez. Pues bien, si tienes un buen día, si las piernas te responden, si tu entrenamiento ha sido consistente o, yo que sé, si los astros se sitúan favorablemente, ese día no hay muro. Lógicamente, los kilómetros se acumulan, las piernas pesan, los músculos duelen, la espalda empieza a gritar auxilio, pero en mi caso, todo fue ocurriendo de forma gradual. Para el kilómetro 32, donde se salía de la Casa de Campo mi GPS seguía marcando un ritmo preciso de 4′ 37” el km.

A partir de ahí, se recorría un bucle de unos 3 kms a la orilla del Manzanares y la última parte que, ahora sí, picaba y mucho cuesta arriba.

Los 7 últimos kms del MAPOMA son lo más parecido que conozco a una tortura. Apliqué lo poquito que sé de aguantar el sufrimiento, e intenté disociarme lo más que pude del dolor de mis piernas. Me agarre a mi ritmo, lo más constante que pude y procuré distraerme con lo que iba viendo a mi paso. Y lo que iba viendo eran corredores y más corredores que se iban quedando atrás, con la cara desencajada del agotamiento.

Al final pasas por Atocha y el Retiro ya está ahí a tu alcance. Sabes que tienes que rodearlo, sabes que aún te quedan algo más de tres kilómetros, pero ya está a un paso, ya sabes que vas a terminar la maratón, así que todo empieza a despejarse un poco (si que es que antes no se pone todo negro).

Doblo la esquina de Alcalá, y ahí está Marijose, desgañitándose. Nota para el lector: si os acordáis de una chica de poco más de 1’50 a poco de la entrada al Retiro, animando como loca a todo el que pasaba, no hay duda, esa era Marijose (fotógrada animosa y animadora de carreras populares varias).

Y la entrada al Retiro, la megafonía, los arcos, los últimos 500 m a meta y la sensación de estar soñando, de haber hecho algo grande, la necesidad de guardar en tu pupila algo que sabes que recordarás siempre y pensar “por fin, soy maratoniano”.

Mis tiempos:

misdatos

Ruta interactiva:

Pulsa en cualquier punto de la imagen para ver la ruta interactiva

Pulsa en cualquier punto de la imagen para ver la ruta interactiva

comentarios
  1. charly dice:

    Increíble, César, vaya manera de mantener el ritmo, es impresionante.

    ¡Chapeau!

  2. Pablo de Huetor dice:

    Enhorabuena amigo, te felicito de verdad. Seguro que estarás muy muy contento, has alcanzado algo que nada ni nadie te podrán arrebatar.

    Una sensación indescriptible, y un subidón de autoestima que ni te lo imaginas (bueno tú si, que de eso sabes….)

    De verdad muchas felicidades y como te he dicho nos vemos esta semana y te hago una barbacoa a ti y a la mari jose!!!!!!!!!!

  3. josecesarperales dice:

    Muchas gracias a los dos. Mi cuerpo todavía no está del todo recuperado, pero ahora me paso a la bici y solucionado 🙂

    PD: Lo de la barbacoa está hecho Pablo, te llamo en estos días.

  4. victor dice:

    Enhorabuena, ademas de ser la primera vez es un tiempazo.
    Ya eres uno mas de los enganchados a esto. Felicidades de verdad y animo para las proximas.

    Lo de carros de fuego es una tradicion. Tantas veces la corras y pases por la zona anterior a gran via, la seguiras oyendo año tras año.

    Felicidades otra vez, yo llegue unos 7 minutos despues

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s