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Ruta de bicicleta de carretera; 208 kms; 4000 m de desnivel acumulado positivo; Dificultad física: muy alta.

Si esta ruta fuera una carrera, su dureza sería similar a la de la Quebrantahuesos, o a la de la desaparecida Sierra Nevada Límite Road. Así lo demuestran sus 208 kms y sus 4000 metros de desnivel acumulado positivo. Con el hándicap añadido de los 38ºC que tuvimos que soportar a la vuelta, pasadas las cinco y media de la tarde, de un último día de Julio, en Granada.

Descripción técnica de la ruta y descarga

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En el track de la ruta he obviado los 28 primeros kilómetros, desde Granada a Lecrín, que son comunes a la vuelta. Este primer tramo lo hicimos a primera hora de la mañana, pocos minutos después del amanecer, a una temperatura ideal y entre nieblas que se levantaban sobre el río que sirve de puerta al Valle de Lecrín, con verdes huertas a su derecha y las estribaciones de Sierra Nevada a su izquierda.

Lo duro comienza una vez que termina el tramo de descenso que nos conduce hacia la presa del pantano de Rules, a pocos kilómetros ya de la costa. Desde allí empezamos a adentrarnos en la Alpujarra y, salvo por breves tramos de bajada, tenemos que remontar desde los 147m de altitud hasta los 1500 a los que se encuentra el pueblo de Trevélez, localidad más alta de toda España, y dónde habíamos situado el punto intermedio en el que comer y retomar fuerzas.

Por el camino vamos cruzando los pueblos de la Alpujarra más profunda, con sus nombres de sabor antiguo, y sus blancas casitas encerradas en valles o colgando de las laderas de las montañas: Torvizcón, Cádiar, Bérchules (y otros como Almegíjar, Notáez o Lobras, que se van quedando a nuestra izquierda y en los que no llegamos a entrar). Y finalmente alcanzamos Trevélez, tras 120 kms de ruta y dónde paramos a recuperar fuerzas. Una hora de parada necesaria, pero tras la que, ya pasadas las dos de la tarde, se hace muy difícil arrancar de nuevo.

La vuelta, por un camino algo más corto, requiere perder altura, pero no reducir el esfuerzo. Los descensos son abruptos y técnicos, y están interrumpidos por frecuentes repechos. Ahora toca pasar por Busquístar, Pitres, Pampaneira, Órgiva y Lanjarón. Especialmente dura se hacen los 7 kilómetreos de escalada entre Órgiva y Lanjarón, con el calor de la siesta en nuestras espaldas y muchos, muchos kilómetros en las piernas.

Aún así, todo pareció llevadero en comparación con lo que nos quedaba por delante. Una vez que salimos de la Alpujarra y entramos en el Valle de Lecrín, toca remontar los aproximadamente 400 metros de desnivel que median desde poco antes de llegar a Béznar, cruzando Lecrín, hasta empalmar con la N-323. En Lecrín el termómetro marcaba 38ºC a la sombra. Al sol y montado en una bicicleta, sin una pizca de viento, el calor se hacía insoportable. Así y todo, el último tramo casi llano, desde Dúrcal hasta Armilla, lo hacemos a un ritmo vivo, dando relevos a más de 30 km/h.

Conmigo participaron una buena parte de los centuriones Granabike (Antonio Torres, Agustín Barbero, Juanjo Moro y Pepe Balderas) a los que agradezco – por decirlo de alguna manera – haber ideado y haberme convencido para participar en esta locura.

Marcha cicloturista cronometrada de bicicleta de carretera, 38km

Track, proyección en Google Earth y análisis IBP para descargar, Fotos en Ideal Digital, Fotos en Picasa (Ramón Ángel Serrano, Jose Manuel Catetochil, Jorge Guevara), Crónica de la prueba en Ideal Digital

Clasificación

Aún me faltaba esta clásica por añadir en este blog. La subida cicloturista al Veleta, en su 17ª edición, es una de las de más solera de las cicloturistas granadinas y, sin duda, una de las que más tirón tienen en los alrededores: algo menos de 600 ciclistas en esta edición del 2010.

La propuesta lo merece: subir desde Granada hasta el segundo pico más alto de la península (después del vecino Mulhacén) en el tiempo más corto posible. En esta ocasión, las circunstancias obligaron a un punto de salida a las afueras de Granada capital (en Cenes de la Vega) y a un punto de llegada un poco más bajo. En lugar de ascender hasta la cumbre del Veleta, como otros años, en esta ocasión la nieve que aún permanece en las cotas más altas ha obligado a que el recorrido fuera unos dos kilómetros más corto.

Lo interesante en este caso no está en el track ni en el perfil. La carretera de subida al Veleta es fácil de encontrar, subiendo el Collado de las Sabinas y abandonando la carretera que conduce a Pradollano poco antes de llegar al CARD en dirección a la Hoya de la Mora. El perfil es también bastante monótono: llano en los escasos 3 kilómetros que distan entre Cenes y Pinos Genil y, a partir de ahí, una subida de inclinación casi constante hasta la meta. La pendiente media es del 7-8%, con algunos tramos en la zona de las Sabinas en torno al 10-12%, y algunas rampas pasada la Hoya de la Mora que se acercan al 10% y que se hacen bastante duras por el mal estado del firme (el asfalto de hecho desaparece en algunos puntos). Es pues la continuidad de la subida lo que le confiere su especial dureza a esta prueba. Además de dotes escaladores, se requiere una cierta estabilidad de ánimo para soportar un esfuerzo tan prolongado sin ningún descanso. Como prueba, en sólo 38 kms se alcanza un respetable índice de dificultad IBP de 161.

Mucho más interesante es el cambio de entorno que se va produciendo conforme se asciende, pasando por la Vega, el Pinar y, finalmente, el sorprendente paisaje casi lunar de la alta montaña. Este año, además, quedaban importantes restos de nieve en los últimos kilómetros, de tal manera que parecía que la carretera en algunos tramos estuviera excavada en el hielo. Muchos ciclistas no quisieron perderse la oportunidad de fotografiarse junto a las impresionantes paredes de nieve que bordeaban la carretera, lo que convirtió el recorrido en una curiosa fiesta multicolor. Más que ningún otro año, se ha respirado ese ambiente verdaderamente cicloturista, al margen de la competición, que debería reinar en este tipo de pruebas.

Ruta interactiva

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Marcha cicloturista de carretera con 27 km de tramo neutralizado y 85 de tramo libre; Desnivel acumulado positivo 2230m

Tracks para descargar (archivo .gpx, archivo .kml – Google Earth)

Clasificación, fotos y vídeos aquí (Gescon-chip) y aquí (Organización.- Club ciclista Acci de Guadix)

El Puerto de la Ragua es conocido por ser en invierno la meca del esquí de fondo en Sierra Nevada, y, para los que tienen un poco de memoria, por ser la via de paso más directa – siempre que las condiciones metereológicas lo permitían – entre Granada y Almería antes de la construcción de la A-92, atravesando de cara norte a cara sur el Parque Natural de Sierra Nevada. Sobra decir que cualquier competición ciclista que pase por ahí es necesariamente dura.

El punto de partida se sitúa cerca de la Catedral de Guadix, a 949 metros de altitud. Desde aquí parte el tramo neutralizado que atraviesa Jérez del Marquesado y Lanteira, hasta llegar a La Calahorra, con su famoso castillo al fondo, y que sirve de punto de arranque para el tramo libre. Esta primera parte no resulta demasiado interesante, y es en su mayor parte de falso llano, ligeramente pendiente hacia arriba y con cortos tramos de bajada poco pronunciados.

Desde la Calahorra comienza la subida al Puerto de La Ragua propiamente dicho. Desde los respetables 1250 metros a los que se sitúa esta localidad, aún tenemos que subir hasta los 2000 metros donde está la cima del puerto, en 14 kms de distancia. La pendiente media está, por tanto, en torno al 7%. Subiendo por esta cara norte, el puerto es muy tendido, sin rampas pronunciadas y sin descansos, lo que lo hace ideal para marcar un ritmo constante de pedaleo desde la base hasta la cima.

Desde la cima descendemos rápidamente por la cara sur, de características muy similares pero con mejor asfalto, hasta llegar al desvío a la derecha que conduce al valle del Río Bayárcal, ya en la provincia de Almería, y a 1200 m de altitud.

Dejamos el pueblo de Bayárcal a nuestra derecha, sin llegar a entrar, y empezamos a remontar lo que antes hemos descendido, de vuelta a la provincia de Granada. A diferencia de la carretera por la que hemos bajado, suave y constante, ésta empieza con un duro zigzag en la que la pendiente sube varias veces del 10%, y se mantiene después algo más asequible durante 5km. Tras éstos, el falso llano se alterna con subidas suaves 5 kms más hasta que enganchamos la parte alta de la carretera de la cara sur de la Ragua por la que hemos bajado. Desde aquí, todo es desandar el camino andado: 5 kms aproximadamente de subida de nuevo hasta la cima del puerto, bajar por la cara sur (por la que subimos en un principio, teniendo ahora mucho cuidado con el alfalto en mal estado), y de nuevo hacia la Calahorra, Lanteira, Jérez del Marquesado y finalmente Guadix.

Ruta interactiva

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En esta ocasión Granabike iba representado por Guillermo Aguado, Pepe Balderas y yo mismo. La primera parte del tramo libre la hemos hecho los tres muy juntos, con Pepe y yo subiendo a ritmo, y Guillermo haciendo la goma y contactándonos en los avituallamientos. En la bajada Pepe y yo nos fuimos un poco por delante, y al comenzar la subida desde Bayárcal Guillermo ya venía con algún retraso.

En la subida Pepe iba bastante mas fresco que yo, a pesar de lo cual me ha esperado en todo momento (gracias Pepe), lo que me ha venido de perlas para no desfallecer en la parte más dura de la ruta. Todo el regreso, por tanto, lo hemos hecho juntos, incluyendo el tramo de Jérez del Marquesado, donde el viento ha empezado a pegar bien, y los relevos – más generosos los de Pepe que los míos – se hacían imprescindibles para no acabar muerto y casi frenado.

Finalmente los dos hemos entrado en 4h 50′, algo por detrás de la mitad de la clasificación, y Guillermo escasamente 10′ después. Decir que me quedo satisfecho es decir poco; trás 8 meses dedicados casi en exclusiva a correr, y entrenando con la bicicleta menos que esporádicamente, las sensaciones y el tiempo han sido mucho mejores de lo que esperaba.

Para terminar, la organización ha estado bastante correcta. La entrega de dorsales, chips y maillots era rápida. La gestión del tramo neutralizado acptable (aunque la marcha, un poco lenta, del coche de cabeza estuvio a punto de provocar una montonera un par de veces). Y la comida y la bebida a la llegada eran abundantes y de calidad. Personalmente, sólo eché en falta un poco de atención a la mitad de cola del grupo de corredores. En algunos puntos, faltaba alguna señal indicando el camino. Cierto que en esos puntos el tramo más obvio era siempre el correcto, pero quizá alguien para asegurar que se estaba tomando el bueno habría sido de agradecer. Por lo demás, mi más sincera enhorabuena al grupo ciclista Acci y a todos los corredores.

Marcha cicloturista de carretera; 3 tramos: 1º neutralizado (55 km), 2º Cronometrado (33 km), 3º neutralizado (18 km); Total 116 kms.

Fotos personales, Fotos de Gaby Gómez (Granabike), Track para descargar

Un año más un pequeño grupo de granabikers hemos participado en la Marcha Cicloturista Juanmi Mercado. Por orden de llegada: Jesús, yo, Gaby y Agustín, que corría este año griposo y con algo de fiebre.

Esta marcha es ya casi un clásico a pesar de su corta trayectoria. Con un total de 85 ciclistas (algunos menos que en la edición anterior), la carrera se queda en un grupo bastante pequeño y a la vez bastante “selecto”. Por eso, por el duro ritmo que se impone desde el principio, y por el perfil rompepiernas, se ha hecho fama de exigente.

Los primeros kilómetros, desde Armilla al pequeño puerto de la Malahá, el grupo fue compacto, con el coche de carrera en cabeza. Poco después, cuando nos acercábamos a Ventas de Huelma, empezó a fragmentarse y, para cuando estábamos subiendo Cuesta Gorda, camino de Cacín, el pelotón ya se había disgregado en un largo rosario de grupos pequeños en el que cada uno encontraba su ritmo y sus compañeros de fatigas.

En el km 44 aproximadamente, en el alto de Alhama y tras la primera gran dificultad del día, nos esperaba un bien surtido avituallamiento, y nos reagrupamos para la larga, serpenteante y peligrosa bajada al pueblo de Alhama.

Poco después, antes de llegar a Arenas del Rey, a orillas del Pantano de los Bermejales, comenzaba el tramo cronometrado. La única queja de algunos participantes respecto de la organización fue que no se volvió a reagrupar a todo el mundo en este punto. Lo cierto es que para cuando el grupo salía del avituallamiento, los más rezagados acababan de llegar, así que supongo que el juez decidió dar la salida al tramo libre únicamente con los corredores de cabeza. Y lo cierto es que en todos los demás aspectos la organización estuvo esta vez impecable, incluyendo la rápida evacuación de un accidentado que, hasta donde sabemos, está fuera de peligro.

Los tiempos, por tanto, del tramo cronometrado no son del todo fiables, puesto que más de la mitad de los participantes pasamos por el comienzo de dicho tramo cuando los primeros hacía ya un buen rato que habían salido. No afecta eso, sin embargo, al orden de clasificación, ni debe suponer mayor problema para los que, como yo, participamos en estos eventos por simple diversión y para compartir un día de ciclismo con los nuestros.

El tramo libre comenzaba con unos kilómetros de llaneo, falso llano, algo de subida y una rápida bajada, que se hacían hasta cómodamente protegido por un grupo, pero bien duros si te tocaba hacerlos sólo. Yo me quedé solo a ratos, sobre todo cuando había algún tramo de bajada algo más técnica y con peor firme, pero con algo de esfuerzo conseguía volver a empalmar.

A la salida de Jayena éramos al menos 10 corredores los que atacábamos con fuerza el puerto que toma el mismo nombre del pueblo, la mayor dificultad del día, con 10 kms de longitud y tramos de hasta el 10% de desnivel. No es un puerto excesivamente pendiente, pero se hace más duro de lo que parece en el perfil, por el calor y el viento de la zona, y por la distancia, que se acaba atragantando con las fatigas de la jornada acumuladas en las piernas.

Una vez reagrupados de nuevo en el segundo avituallamiento, en el alto de Jayena, ya sólo quedaba bajar de nuevo hacia Armilla por la Carretera de la Cabra y el Suspiro del Moro, con sólo un par de tachuelas que se superan sin dificultad. En todo este tramo, los tres granabikers nos quedamos juntos para dar cuenta a la llegada de nuestra pequeña aventura.

Perfil JMercadoAltimetría de la ruta

Análisis IBP

IBPJMercadoRuta interactiva

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Ruta de bicicleta de Carretera; Torres de Albanchez-Villarrodrigo-Bienservida-Bellotar-Villaverde de Guadalimar-Riópar-Siles-Benatae; 103 kms.

Track para descargar aquí.

Y, por fin, la última gran ruta de bicicleta del verano. Un recorrido sorprendente sobre el límite de las provincias de Jaén y Albacete.

La ruta parte de Torres de Albanchez por la carretera de la Ermita. En ese punto se pasa a la provincia de Albacete y se atraviesa Villarrodrigo y Bienservida, buscando el precioso puerto del Bellotar, dominado a la derecha por la impresionante Peña del Cambrón, un hito que marca la frontera natural entre las dos provincias.

Imagen209Este puerto no tiene gran dificultad, y se disfruta enormemente. Con una pendiente suave y muy constante, se alcanza la cota y se desciende hacia Villaverde de Guadalimar. Se atraviesa el pueblo y por fin nos encontramos la carretetera que conduce al pueblo de Riópar, famoso por tener en su término el nacimiento del río Mundo, un paraje espectacular, que merece la pena visitar.

Para regresar, deshice parte del camino andado, pero en lugar de volver de nuevo por Villaverde seguí la carretera general hasta Siles, ya en la provincia de Jaén para después abandonarla y subir a Benatae, última parada del camino antes de llegar al punto de partida.

Imagen213

Altimetría de la ruta

rióparRuta interactiva

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Ruta en bicicleta de carretera en dos etapas (1) Granada-Ogíjares-Dílar-Otura-Lecrín-Béznar-Azud de Vélez-Molvízar-Ítrabo-Torrecuevas-Almuñécar, 94 kms (2) Almuñecar-Torrecuevas-Ítrabo-Molvízar-Azud de Vélez-Guájar Faragüit-Pinos del Valle-Restábal-Saleres-Cozvíjar-Alhendín-Armilla-Granada, 102 kms.

Tracks y altmetrías para descargar aquí

Estos días de asueto he aprovechado mis visitas a Granada por motivos puntuales de trabajo para hacer de nuevo ciclismo de fondo en carretera. En la primera etapa Granada-Almuñécar, aproveché que la N323 cuenta ya con mucho menos tráfico desde la apertura de la nueva autovía de Motril para hacer una ruta sin grandes dificultades y con desnivel negativo. En la primera parte, el rodeo por los Ogíjares, Dílar y Otura me permitió incorporarme a la variante del Suspiro, ahorrándome las obras de Armilla. Durante todo el camino dirección sur fui buscando la N323/N323a, hasta llegar la rotonda de incorporación a la autovía, ya en la cercanía del puerto de Motril. Esta carretera la abandoné casi llegando a la costa, dirección Molvízar e Ítrabo, dos pueblos de la comarca de la costa tropical interior, por una carretera comarcal que desemboca en la conocida Carretera de la Cabra, a medio camino entre los pueblos de Otívar y Jete. Tomando dirección a Jete, 8 kms más me dejaban a la entrada de Almuñécar.

El regreso, un par de días más tarde, fue más duro, pero también mucho más interesante. Tras desandar parte del camino recorrido hasta tomar la N323 en dirección norte, y atravesar el Azud de Velez, en esta ocasión me desvié hacie el oeste hacia la preciosa pedanía de Güájar Farragüit, perteneciente al término de Los Guájares. Este pueblecito enlaza por una carretera comarcal en bastante mal estado con el Valle de Lecrín, lo que obliga a remontar en apenas 8 kms la mayor parte del desnivel positivo entre el Valle y la costa.

Como se puede apreciar en las fotos, esta carreterita es un bonito puerto de montaña, de cierta dureza a la salida de Guájar  Faragüit, pero sombreado por los pinos y que se suaviza algo después. Alcanzada la cota más alta, unos 8 kms después de abandonar el pueblo, el asfalto se deteriora notablemente, por lo que hasta Pinos del Valle hay que extremar las precauciones para evitar los pinchazos a los que soy tan propenso.

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La forma más directa de volver a Granada desde Pinos del Valle (con su precioso lavadero y su fuente cristalina, que datan de la época musulmana) es volver a la N323 desde Restábal. Yo opté por una variante que no había realizado nunca: desde Restábal tomé el desvío que a la izquierda indica el camino a Saleres. Tras un primer tramo corto de pendiente bajada, justo a la entrada de la pedanía de Saleres, la carretera se empina hasta porcentajes más que respetables. Los dos kilómetros que conducen hacia Albuñuelas son demoledores (ver el tachuelazo en la altimetría adjunta, km 62) y,  a diferencia de lo que ocurriera anteriormente, el calor ya apretaba de lo lindo y no había ni una mísera sombra en la que guarecerse.

Terminado este tremendo repecho, además, y tras bajar de nuevo durante un corto tramo, de nuevo se volvía a subir, camino de Cozvíjar, ahora sí, con una pendiente más llevadera, pero con el mismo sol de justicia, que cerca de ya de las 11am en Agosto se hace respetar.

Por fin, pasado Cozvíjar, me incorporo de nuevo a la carretera de ida, a la altura de Marchena/Padul y regreso a Granada por el camino más corto. Aún así, a la llegada, mi cuentakilómetros sobrepasa el centenar.

Altimetría Granada-Almuñécar

Granada-Almuñecar

Altimetría Almuñecar-Granada

Almuñecar-Granada

Ruta interactiva de las dos etapas