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Ruta de trail running nocturo; 20.9km; Dificultad técnica: Media; Dificultad física: Alta; Zapatillas Asics Trabuco 13

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La ruta de este martes congregó sólo a parte de los habituales: Vanesa, Laure, Antonio, Aarón, Pablo y quien escribe. Quizá la dureza de la que veníamos avisando desde días atrás desanimó a alguno…

Se trata de un circuito casi calcado al que hicimos en Junio del año pasado. La única diferencia es que, en aquella ocasión, salimos del Hervidero siguiendo una acequia que lleva hasta el arroyo Huenes, lo que nos obligó a hacer un largo tramo de campo a través. El track de aquella ocasión era prácticamente inservible, dado que, de haberlo seguido, habríamos tenido que sortear varios obstáculos que, de noche, podrían haber sido peligrosos.

Decidimos la opción segura, a costa de que parte del recorrido perdiera atractivo, y hacer desde el Hervidero hasta el camino de la central eléctrica de Monachil (los primeros 7 kilómetros y medio) casi exclusivamente por pista y por asfalto. En cualquier caso, no es espectacularidad precisamente lo que le falta a este circuito, porque los dos tercios siguientes tienen casi de todo.

Primero, Los Cahorros, con el río Monachil encerrado entre altas paredes de roca, dejando sólo el espacio mínimo necesario para que pase una persona, y con sus famosos puentes colgantes (en la oscuridad más impresionantes si cabe). Después, la subida por la cara norte del Cerro Huenes. Aunque se llame “Cerro”, es un impresionante monte de más de 1600 metros de altura, que subimos casi íntegramente, hasta llegar al antiguo refugio (ahora cerrado) de Fuente Fría. La dureza de la subida se aprecia perfectamente en el perfil que os adjunto: aunque los 700 metros de desnivel se salvan, sin apenas descanso, en unos 6 kms, los últimos 300 se hacen en poco más de 1. No hace falta que explique cómo le sienta a las piernas un kilómetro al 30% de desnivel después de más dos horas en ruta…

Por último, sólo queda bajar por la cara opuesta de nuevo hacia el Puente de los Siete Ojos, primero, y al Hervidero, después. Una vereda angosta y técnica, que difícilmente deja a uno relajarse a partir de ir ya casi de continuo cuesta abajo.

En fin, hoy todos necesitaremos un poco más de descanso. Pero si alguien necesita un empujón, ese es Laure, la más joven incorporación al club, que nos se nos marcha al dique seco durante unos meses. Que sea para bien, que te recuperes pronto, y que vuelvas con esa simpatía y ese buen humor que no has perdido ni en las cuestas más empinadas.

Marcha cicloturista de gran fondo; 202 kms (155 tramo libre); Desnivel acumulado 4107 m; Dureza: extrema (IBP: 389)

Novedad: Galería de fotos de la organización

SNL

Clasificación y tiemposTrack (tramo libre), Fotos en Ideal (por alguna razón hay un montón de fotos repetidas y de gente sin dorsal, esperemos que lo solucionen, porque apenas hay una docena de fotos que merezcan la pena), fotos encontradas en picasa (1, 2, 3), vídeos encontrados en youtube (1, 2, 3), vídeo de ciclismo a fondo.

Mientras van aparecendo por la red las muchas fotos que nos hicieron a lo largo del camino, abro este post para narrar que dio de si la primera edición de la Sierra Nevada Límite Road y para facilitar los datos técnicos de la ruta.

Felices e ignorantes :)

Felices e ignorantes

A las 6.50 de la mañana, todo eran nervios y ganas de comenzar. La salida de fue dando por grupos de 50 personas, conforme íbamos llegando al cajón de salida. Pepe y yo estábamos ahí los primeros, así que partimos en el primer grupo, con los primeros rayos del alba.

El tramo neutralizado abarcaba desde la estación de esquí, en Pradollano, hasta Monachil, pasando por Cenes, Granada y Huétor-Vega, y era casi íntegramente cuesta abajo, salvo por la subida a Monachil. De modo que el tramo libre, que comenzaba en este bonito pueblo de entrada al PN de Sierra Nevada, comenzaba con nuestros ánimos y nuestras fuerzas prácticamente intactos.

La cosa comenzaba a ponerse realmente dura a la salida del pueblo, con dos rampas mantenidas de más del 15%, que daban comienzo al puerto del Purche, muy conocido por haberse subido varias veces en la Vuelta a España. Este puerto, además de muy duro, es bastante largo (10 kms), por lo que era menester tomárselo con filosofía. Para las 9.30 estaba corononando sin haberme desgastado en exceso, consciente (más o menos) de lo que quedaba por delante.

Tras el alto, que termina con otra rampa de casi el 15%, descendemos por la Carretera de la Sierra hasta Pinos Genil. Tras un corto tramo de subida suave y falsos llanos, justo junto al pueblo de Quéntar, comienza el sieguiente puerto, que nos llevará al Pantano de Quéntar, y, casi sin transición, al alto de los Blancares. Estos dos puertos pueden considerarse por tanto uno sólo, largo y pesado, pero de pendientes suaves (no supera el 7-8% en casi ningún tramo). Aún así, va consumiento energías y poco a poco se empieza a entender por qué esta prueba se llama “Límite”.

Tras el alto de los Blancares un largo descenso nos conduce al pueblo de La Peza y, desde ahí, comenzaba el único tramo de la prueba que no había entrenado con anterioridad. Craso error, porque lo que yo creía que era un largo tramo de llaneo y suaves subidas y descensos era en realidad una serie de repechos, algunos muy duros, que no daban tregua ni espacio para la recuperación. Un bucle circular nos condujo a través de Cortes y Graena, Purullena, El Bejarín, Benalúa de Guadix y Belerda. En este bucle las tres dificultades mayores (véase el perfil) se encontraban justo a la salida de La Peza (km 55), a la salida de Belerda (km 75) y tras cruzar el río Fardes (km 93), ya cerca de empalmar de nuevo, a la salida de la Peza, con la carretera por la que habíamos venido.

PerfilSNLRoad(Tramo libre)

Tocaba por tanto ahora subir los Blancares por su cara Este. Nada del otro mundo en condiciones normales, pero mucho más duro con 144 kms en las piernas (100 de tramo libre). Aquí las caras ya empezaban a reflejar preocupación, sobre todo para los que sabían lo que quedaba por delante.

Coronado el puerto se hacía imprescindible repostar y tomarse la bajada con calma, aprovechando para soltar piernas y recuperar las fuerzas que se pudiesen hasta Pinos Genil. Poco consuelo fue esa larga bajada cuando enfilamos desde Pinos hasta Güéjar-Sierra. Esa subida (kms 125-135 del tramo libre) no suele aparecer en los anales, pero es muy digna de tener en cuenta. Primero, porque alcanza el 10% de desnivel y mantiene más de un 7% durante casi toda la subida, y segundo, porque a 700 ms de altitud, a diferencia con lo que pasa en otras subidas de la carrera, y entre la 1 y la 1.30 de la tarde el sol aprieta de lo lindo. El calor en este tramo fue destructivo para todos, sobre todo a nivel psicológico, porque, si lo estábamos pasando así de mal en ese punto ¿qué sería de nosotros en lo que estaba por venir?

En la plaza de Güejar-Sierra, el “cementerio de corredores”, nos esperaba un estupendo avituallamiento muy bien surtido, agua helada de la fuente y, sobre todo, algo de sombra. Aquí es obligatorio parar cinco minutos al menos para mojarse la cabeza, tomar algo fresco y retomar energías (y ánimo). Porque desde aquí ya sólo queda sufrir.

Primero se bajan un par de kms hasta el paraje conocido como el Charcón, siguiendo en parte  lo que en su día fue la plataforma del tranvía minero de Sierra Nevada y hoy una popular ruta de paseo y disfrute para los granadinos. No para nosotros, porque terminada la bajada y un corto llano de unos cientos de metros, hay que atacar las primeras rampas del puerto más duro en los alrededores de Granada. La subida del Hostal del Duque (popularmente “el Duque”, sin más) empieza con un tramo de 3 kms con un 15% sostenido y con algunas rampas de hasta el 17%. Las curvas de 180º, de asfalto rayado (para evitar que los vehículos a motor patinen) se suceden una detras de otra durante esos tres kms.

Los imprudentes aquí lo pagan caro. Vuelvo a encotnrar a algunos compañeros de parte de la ruta, uno a pie, otro boqueando en la cuneta, totalmente exhausto. Más de un corredor habrá abandonado en este punto. Yo, sacando fuerzas de donde no las tengo, y con un 39/30 en todo el tramo me mantengo sobre la bici a duras penas. Para hacer las cosas más difíciles, una carreterilla de montaña sombreada y jalonada por regueros de agua, hoy, en Julio y a las 2 de la tarde se ha convertido en un infierno en el que el sol cae a plomo.

Por fin la pendiente baja (?) a un más manejable 10%. Otros 5 kms de subida me planta en el Dornajo y, sin transición, comienza la subida del Collado de las Sabinas. Intento poner un 39/27, pero no lo consigo, así que ya sólo queda avanzar penosamente con el desarrollo más suave y desear que corra algo de brisa a la salida de la siguiente curva.

Se sucede una curva tras otra y tras una subida que me parece interminable, me planto en las cuatro revueltas de monte seco que quedan una vez que se pasa la cota en la que los árboles desaparecen y son sustituidos por matorral de alta montaña. Esto son 2000 m de altitud y se nota. 2 km más y por fin veo el edificio del CARD enfrente de mi. Los que hemos hecho la mítica (y desaparecida) SNL de bicicleta de montaña sabemos lo que esto significa: se acabo, ya no hay más subida. Ya sólo queda dejarse caer un km y medio hasta Pradollano y saborear la llegada a meta como si fueses el ganador.

Un maillot para lucir con orgullo

Un maillot para lucir con orgullo

Al final, 8h 44′ horas montado en la bicicleta, 202 kms, 4200 ms de desnivel acumulado. Un record personal y algo que se quedará grabado en la memoria. Vistas las dificultades organizativas, no sé si esta carrera tendrá continuación, pero independientemente de lo que ocurra, gracias por ponernos un reto del que sentirse tan orgulloso.

PD: Muchas gracias a Fernando, Moski, Gabi G. y Alfredo por los ánimos a lo largo de la ruta y en meta.

Ortofoto interactiva de la ruta (pulsa en cualquier punto de la imagen para activar)

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El puerto del Purche se sube en la primera parte de la prueba, a la salida de Monachil y justo después de comenzar el tramo libre (esto es, tras bajar de Pradollano, donde está la salida neutralizada). Se trata de un puerto duro, no tan explosivo como el del Hostal del Duque, pero que no la va a la zaga en dureza, y que muchos conoceréis de la Vuelta a España.

Aquí da el sol prácticamente todo el día y no hay árboles a los lados que refresquen el camino lo más mínimo. Suerte que se sube temprano. Y las rampas de máxima inclinación tienen dos puntitos menos que las del Hostal del Duque, pero son más largas, así que este puerto pondrá a prueba, y mucho, tu paciencia.

Ahí va el perfil, en rojo, frente a los porcentajes, azul (justo antes del km 7 hay una rampa al 19%, pero que no llega a los 150 ms de longitud y que no sale reflejada en la altimetría):

Altimetría 1El perfil frente a la velocidad…

Altimetría 2

El perfil en 3D…

Altimetría 3Y, por último, la proyección sobre Google Earth:

Altimetría 4Como en la anterior entrada, puedes descargarte todos los ficheros gráficos y el track (.gpx) utilizados para realizar este post en este enlace.

Ruta de running mixta: 22.8 km; 20% asfalto, 10% sendero, 70% pista forestal; zapatillas Salomom XT Wings de trail running

Track descargable

De entre las rutas de trail running que pueden hacerse saliendo directamente desde Granada capital, la del Camino de los Neveros es sin duda una de las más exigentes. Desde que se abandona Granada, camino de Huétor Vega, el camino se pone cuesta arriba, pero una vez que se atraviesa Huétor, se sale de él por las Conejeras, y comienza la parte no asfaltada del camino, es cuando las rampas se ponen duras de verdad.

Me he tomado este reto, por tanto, como una especie de test en mi camino de preparación para el MAPOMA. Dicen por ahí que cuando se acerca la Maratón, las tiradas más largas deben acercarse al 75% de los 42 kms. Esta ruta roza los 23 kms, pero el desgaste de subir desde los 690 m hasta los más de 1300 que se alcanzan en el punto donde el camino de los Neveros se une a la carretera del Purche, hacen que esta ruta sea de una dureza especial.

El camino es bien conocido, y está conformado en su mayor parte por pista forestal. El primer tramo, desde el Zaidín a las Conejeras es asfalto. Desde aquí ya todo prácticamente es subir (mucho y muy duro) la pista forestal hasta la carretera del Purche. Después bajé parte de la carretera hasta la pista del Cortijo de la Solana, que desemboca en Monachil. Por último,  desde ahí tomé la llamada “vereda de la Acequia de Monachil” que termina de nuevo en Huétor y que me permite cerrar la ruta.

El camino me deparó, además, una pequeña sorpresa: un encuentro inesperado con un buen grupo de granabikers a los que alcancé en la parte alta del camino de los Neveros y, de nuevo, en Huétor Vega. El encuentro se merecía, como no podía ser menos, una buena cerveza de vuelta en Granada.

Ruta interactiva

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Panorama de la zona de la ruta, desde los Llanos del Purche

Panorama de la zona de la ruta, desde los Llanos del Purche

Chicos y chicas, muchas gracias por haber hecho esta tercera ruta de nuestra saga (que espero que sea larga) realidad. Os dejo una descripción de la ruta para vuestra información y la de todos aquellos que quieran repetirla, y unas fotillos. Las cuarenta fotos las tendréis disponibles en http://picasaweb.google.es/jcesar1974

Hemos dejado al “save-the-drama-4-your-momma”-móvil 🙂 en el restaurante del Purche. Desde allí hemos cortado por el camino que corre paralelo a la carretera hasta el mismo arranque de la pista de la Central de Diéchar. En lugar de tomar esa pista, hemos tomado la vereda que sale a la izquierda, y perfectamente señalizada como “Cuesta Bermeja”.

Vereda de Cuesta Bermeja (Purche-Dornajo)

Vereda de Cuesta Bermeja (Purche-Dornajo)

Esa vereda se va escarpando durante tres kms, y se pone bastante dificultosa poco antes de enlazar con la Pista de San Jerónimo (que conduce desde El Dornajo hasta la Finca la Dehesilla, pasando por el Cortijo de Diéchar). Hemos seguido esa pista cuesta abajo durante 7 kms hasta encontrarnos con el río Monachil, a la altura de la Dehesilla, donde hemos hecho la primera parada para repostar.

Marijose junto al rio Monachil, a la altura de la Dehesilla

Marijose junto al río Monachil, a la altura de la Dehesilla

En la Dehesilla hemos abandonado la pista para seguir el camino de la Dehesilla, que poco más adelante se convierte en una vereda de arenal y que desemboca finalmente en la Cañada Real de la Zubia (la pista que lleva desde la Cortijuela a la Central de Diéchar).

Vereda de la Dehesilla

Vereda de la Dehesilla

Hemos tomado esa pista, de nuevo en dirección hacia el río Monachil, que hemos cruzado a la altura de la Central de Diéchar, donde hemos comido en un idílico recodo del río (en el arranque de una vereda que parece correr paralela al río y adentrarse en una encerrada que, sospechamos, debe llevar a los Cahorros, vereda a explorar en la próxima).

Rio Monachil a la altura de la Central de Diéchar (arranque de la vereda del Rio dirección Monachil)

Río Monachil a la altura de la Central de Diéchar (arranque de la vereda del Río dirección Monachil)

Finalmente, hemos acabado subiendo de nuevo al Purche por la pista que lleva de la Central de Diéchar a ese paraje. En el último tramo hemos abandonado la pista para hacer un poco de campo a través por los Prados del Purche.

En resumen, una ruta larga (unos 24 kms), quizá un poco sobrada de pista, pero que nos ha permitido disfrutar de unas estupendas vistas, y sin lluvia, a pesar de las predicciones agoreras.

Una mención especial merece la incorporación al grupo de Manolo “El Níño de los Riscos”, con quien esperamos seguir contando en el futuro. ¡Un fuerte abrazo!

Manolo contemplando los Llanos del Purche

Manolo contemplando los Llanos del Purche